El gobierno decidió cerrar el Museo de la Historia del Traje ubicado en la calle Chile al 832, en Buenos Aires, a través de un decreto. Desde ayer, en el boletín oficial, el organismo ya no aparece en la cartelera de cultura y también fue derogada la función ejecutiva de la directora Victoria Salías.

Este es otro fuerte ataque a la cultura argentina que ya viene sufriendo las consecuencias de un Estado ausente que no piensa contribuir en la cultura, con el objetivo de invisibilizar la historia del país y atacar las identidades, costumbres y el acervo cultural.




El Museo de la Historia del Traje estaba encargado de poner en relieve a la moda y las vestimentas argentinas y latinoamericanas, enmarcándolas en su contexto social, cultural y político.
El acervo del museo está conformado por más de 9.000 piezas (entre vestidos, pantalones, calzados, objetos de uso cotidiano, fotografías, molderías y otros materiales gráficos vinculados a la moda) que van desde el siglo XVIII hasta la actualidad.


Para investigadores, estudiantes e interesados en el mundo de la indumentaria, el museo tiene una biblioteca con más de 2.000 volúmenes entre los que se cuentan catálogos, revistas, grabados y moldes de prendas de todas las épocas.



Este museo, importantísimo para conocer la historia y la moda de Argentina, contaba con actividades para todo el público como encuentros, talleres, seminarios, charlas, presentaciones y desfiles. También había programación de actividades educativas y un área de investigación que lo posicionaba como un centro productor, difusor y concentrador de conocimientos e información vinculados al fenómeno del traje, la moda y la producción textil en el país y la región.

Una vez más, la cultura argentina es embestida por las políticas del gobierno que pretende callar las voces que cultivan y reivindican la historia de todos los y las argentinas.

