Por Pedro Simpson
Este sábado 10 de octubre se llevó a cabo el Festival PRGY, a lo largo de todo el barrio Güemes. El tradicional venue cordobés, que ya había apostado con éxito a este formato de festival trasversal el año pasado, renovó la apuesta sumando más salas y bares del barrio, siendo un total de seis este año. A la casa madre Club Paraguay y a su hermana Sala Formosa, se sumaron Chili Street Food, Pez Volcán, Boiler y La Cova del Drac. Esto no sólo generó más espacio para sumar más artistas, sino que le dio más dinamismo al recorrido cultural y musical, abrazando de paso a la totalidad de los puestos del icónico Paseo de las Artes.

Apenas pasadas las 18, todas las salas dieron comienzo al unísono con sus primeros shows: Tussiwarriors en Club Paraguay, Isca en Formosa, La Virgenxita en Chilli, WRRN en Pez Volcán, Mixo en Boiler y Soul Bitches en La Cova del Drac. A partir de entonces se fueron intercalando los artistas de tal manera que cada uno podía armar su propio mapa del barrio y vivir el festival a su manera.
Hablando del barrio, si han circulado por Guemes las últimas semanas sabrán que el paseo de los artesanos está en remodelación, lo que obligó a todos los feriantes a reacomodarse a lo largo de las calles Belgrano, Marcelo T de Alvear y Achával Rodríguez. Este escollo edilicio terminó siendo favorable para el espìritu del festival, ya que convirtió estas calles en verdaderas pasarelas de público ávido de consumir cultura local. De esta forma. cada puesto se sintió parte integrante del PRGY, con los asistentes al festi aprovechando para comer alguna delicia o comprando alguna prenda artesanal o vintage para complementar su outfit.
Párrafo aparte para la Cañada, que si en una fecha normal del Club Paraguay esta maravilla arquitectónica cordobesa oficia de punto de encuentro de los fans y sede de la previa de cada show, en este festival el protagonismo del icónico calicanto se multiplicó: desde calle San Luis hasta la Julio Roca, decenas de grupos de amigos hicieron base sobre la Cañada, que ofició de partenaire del festival, marcando el camino desde y hacia los distintos venues y siendo un marco ideal para cada una de las subculturas que se hicieron presentes en el evento.

Musicalmente, todos los artistas y géneros que conformaron la grilla convivieron armónicamente entre sí y tuvieron su momento de brillar; pero entre los más festejados y destacados podemos mencionar el rocanrol de Autos Robados, que confirmaron una vez más que la banda viene en franco ascenso y que el género stone está más vivo que nunca. Ante un Club Paraguay a tope, la banda de Fede Soto metió quinta a fondo y desplegó todos sus hits uno tras otro sin descanso, para delirio de los fans que no pararon de agitar ni un segundo. Un rato antes en Sala Formosa, La Grecia hizo delirar al mismo público con un show frenético que terminó con Chino Benítez cantando parado sobre la barra, colgado del balcón y arrojándose en mosh hacia la marea de gente.

Otro de los shows destacados fue el de Blair. Con un vestido rojo carmesí y una banda afiladísima, la puntaltense cautivó a propios y extraños con su show, atravesado principalmente por su fantástico disco Bar Scorpios, editado el año pasado. Mientras tanto, en Pez Volcán, Salas Velatorias daba su show para el que quedó mucha gente afuera; demostrando que los riocuartenses son una de las bandas del momento en la escena local. Y por si fuera poco, en ese momento en Chilli Juan Terrenal detonaba el escenario como lo viene haciendo desde hace más de 25 años.
Como dijimos, las más de 30 bandas tuvieron su momento de brillar y vaya que lo hicieron, pero no podemos dejar de destacar lo de Camionero; que llegada la medianoche copó al máximo Club Paraguay con su acoplado atiborrado de rocanrol. Ya desde el principio se veía venir que era una de las bandas más esperadas, con buena parte del público portando sus remeras y gorras, más el típico chaleco denim del Club Camionero. Y el dúo no defraudó y demostró que esta ruta sólo va hacia adelante.

Así pasó una nueva edición del festival PRGY en Córdoba. Un festival y un formato que llegaron para quedarse; fortaleciendo la escena local, cultivando las nuevas bestias nacionales y celebrando el presente y el futuro de la música nacional.






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