Cine para salir del algoritmo: cinco producciones audiovisuales para tu watchlist

Por Paula González El cine lleva décadas mostrándonos distintas formas de vivir, vestir y desafiar las normas. Desde las contraculturas musicales hasta la presión por encajar, hay películas que retratan cómo construimos nuestra identidad y qué estamos dispuestos a cambiar para encontrar nuestro lugar. Acá van cinco producciones para explorar esos cruces entre moda, música,…

Por Paula González

El cine lleva décadas mostrándonos distintas formas de vivir, vestir y desafiar las normas. Desde las contraculturas musicales hasta la presión por encajar, hay películas que retratan cómo construimos nuestra identidad y qué estamos dispuestos a cambiar para encontrar nuestro lugar. Acá van cinco producciones para explorar esos cruces entre moda, música, cuerpos y cultura.

Gregg Araki (1995)

Road trip psicodélico y nihilista adolescente. El fin de la inocencia se manifiesta con la estética grunge. Vacío existencial y alienación suburbana.

Catherine Hardwicke (2003)

Jeans ultra bajos, piercings caseros y remeras cortadas como urgencia de pertenecer. Una adolescente que altera su personalidad para encajar en la popularidad escolar. La crudeza de los 2000s en una cinematografía sucia y desaturada.

Ai Yazawa (2006)

Referente absoluto de estilo y contracultura,  con profunda conexión con la cultura punk y la alta costura urbana. Coming of age que sigue a dos chicas de 20 años llamadas Nana que se conocen en un tren rumbo a Tokio: se entrelazan en una metrópolis que oscila entre los sueños y el desencanto.

Matt Whitecross (2012)

Coming of age británico con soundtrack madchester. adidas y pilusos funcionando  como uniforme de la efervescencia colectiva que los lleva a hacer lo imposible para colarse en el legendario concierto de The Stone Roses.

Nicolas Winding Refn (2016)

Entre imágenes hiperestetizadas y narcisismo extremo, una joven aspirante a modelo entra a la industria. Vestuario avant gard, soundtrack synthwave y luces de neón que retratan el destructivo costo de la hegemonía.

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