Music, Fashion, Film: la re-reinvención más intimista de Charli XCX

Por Pedro Simpson Después de que el huracán Brat sacudiera la industria y redefiniera la música de esta década, todo el mundo estaba expectante por el nuevo trabajo discográfico de Charli XCX. Ya al momento de cerrar esta exitosa etapa – con el mockumentary The Moment -, Charli nos describía cómo el haber llegado a…

Por Pedro Simpson

Después de que el huracán Brat sacudiera la industria y redefiniera la música de esta década, todo el mundo estaba expectante por el nuevo trabajo discográfico de Charli XCX. Ya al momento de cerrar esta exitosa etapa – con el mockumentary The Moment -, Charli nos describía cómo el haber llegado a los más altos estratos de la fama y el éxito la pusieron en un lugar incómodo y desgastante. Y eso, en una artista que destaca justamente por su autenticidad, fue el detonador que necesitaba para volar todo por los aires y arrancar otra vez. De esa necesidad, nace Music, Fashion, Film.

Por si aún hace falta, acá va un disclaimer: si venís a escuchar una continuación de brat, lo siento mucho. Music Fashion Film es más bien la antítesis de su antecesor, condensada en media hora casi exacta.

El disco comienza con Rock Music, el primer single adelanto, que desconcertó a propios y extraños y nos dejó preguntando si iba en serio lo de que Charli iba a sacar un disco de rock. Y sí, iba en serio. Music, Fashion, Film es un disco de Rock. 

Se siente visceral y autorreferencial tanto en sonido como en lírica. Todas las canciones tienen ese sonido crudo y sucio que caracterizó al rock alternativo de los 90 y los 2000. SS26, el segundo single y también segundo track del disco, funciona como un manifiesto, donde la artista describe un presente apocalíptico e ironiza sobre la cultura de la cancelación y la permanente exposición y presión social de las redes. 

“Spring Summer 26, cuando el mundo se va a acabar y ya nada tiene salvación

Desfilamos por una pasarela que lleva directo al infierno

Nada va a salvarnos, ni la música, ni la moda ni el cine”

En Card Declined encontramos uno de los mejores tracks del disco. La primera parte es un rock denso y oscuro cuya letra critica el consumismo extremo – ”Vayamos al shopping, me compraré un bolso. Me compraré unos zapatos, me compraré una sonrisa. Me compraré unas joyas, una personalidad. Todo un pasado, tarjeta rechazada”-.

Y en la segunda parte encontramos de sorpresa una parte de I Keep Thinking Bout You Every Single Day and Night, el B side del single Rock Music, en una versión bien rollinga.

Camera es la canción que sigue y la que termina de englobar el título del disco, junto a Rock Music y SS26. En ella Charli se cuestiona si escogió bien la rama del arte que encaró, reflexionando que si hubiera sido actriz podría ser cualquier tipo de persona frente a la cámara sin reparos en qué van a pensar sobre ella, al no saber si está siendo ella misma o si está en un personaje. Todo esto, con el estribillo más pegadizo y pogueable del disco.

Hacia la mitad del disco encontramos 2007, un recap personal hacia su yo adolescente y todo lo que se vendría para ella -Charli XCX comenzó su carrera musical al año siguiente-. En I’m Afraid encontramos una de las canciones más viscerales del disco; una declaración de profundo amor hacia su marido (George Daniel, baterista de The 1975), tanto como de profunda inseguridad hacia sí misma.

Ya del Side B del disco, encontramos Yeah. Una suerte de electropunk que recuerda a los Ramones y su dicotomía I wanna/ I don’t wanna. Encima, es un tema bien corto y perfecto para hacer rondas en el pogo, guiño guiño.

Justamente Wink Wink es el siguiente tema, y encaja perfecto con el anterior. Otro tema con aires punk (en este caso más cercano a Iggy Pop). Guitarra y Batería al frente marcando el ritmo de una letra llena de ironías sobre ella misma. Fue el tercer single del disco y es el tema con más pasta de hit del mismo. 

Persona retoma esa oscuridad sucia que engloba casi todo el disco para hablar de una relación ambivalente con una amiga:

 -Te escribiría una carta, pero probablemente la quemarías

Desviarías el tema y luego me colmarías de adoración

Crees que eres muy inteligente, yo también lo creo

Sabes que te veo cuando me ves-

Magical Metal Montana es un temazo, probablemente el mejor tema del disco. Con un sonido súper strokero, la canción es una oda hacia su productor A G Cook. 

El “probablemente” que dije en el tema anterior compite mucho con No One Lasts Forever, la última canción del disco y un cierre perfecto para el mismo. Condensando todas las ideas de las diez canciones anteriores, Charli reflexiona sobre su presente; cómo cambió radicalmente su vida desde que es híper famosa y todo el mundo conoce su nombre. Está disfrutando de su vida hasta que en un momento cae en que nada dura para siempre. Ahí es cuando la tónica de la canción cambia y toma un camino cada vez más oscuro que nos lleva a una bifurcación.

No One Lasts Forever es la canción más larga del disco. Dura 5 minutos y 42 segundos si la escuchas en CD o en plataformas digitales, pero es infinita si la escuchas en vinilo.

¿Cómo es esto? En la mayoría de los soportes, la canción termina con un monólogo de David Cronenberg, grabado directamente de una conversación con Charli. En él, el maestro del cine de terror reflexiona sobre la eternidad de las obras por sobre los artistas. He aquí un fragmento de la misma: 


«Pensé en la gente, pensé en la vida, y por eso me gusta estar cerca de casa. De alguna manera, eso me reconfortaba, aunque no tenga sentido, ¿sabes? Pero no, no estaba pensando en el arte. Y no estaba pensando en el arte como algo que perdura, como algo inmortal. Es decir, podríamos hablar de artistas inmortales de distintos tipos, y puede resultar que, sí, algunos artistas han creado arte que realmente ha sobrevivido miles de años, y eso es fantástico. Pero, ¿experiencialmente, para ellos? Están muertos, se han ido, no están viviendo eso».

El monólogo termina con una repetición de la última frase (“Están muertos, se han ido. Nadie dura para siempre”) como si fuera un mantra, con ecos y superposiciones hasta fundir en un sintetizador y apagarse de repente.

¿Y qué pasa si lo escuchas en vinilo? Aquí Charli utiliza un recurso llamado locked groove, en el que el último surco del vinilo no corre en forma espiralada como ocurre normalmente, sino que vuelve sobre sí mismo. De esta manera, se genera un bucle infinito que sólo termina si el usuario levanta la púa del disco. Charli utiliza este recurso justo antes de que entre el monólogo de Cronenberg, mientras escuchamos un loop de su voz repitiendo la palabra “Forever”.

Masterclass.

En resumen, Music, Fashion, Film no es un disco tan hitero como brat; pero seamos sinceros: casi ningún otro disco que se haya lanzado esta década lo es. Además, está claro que la búsqueda de Charli era totalmente contraria a esto. Rompió su obra (una vez más), rompió su ego y abrió su corazón como nunca, para deconstruirse en una placa que nos hace entrar de lleno en su vida y su alma, al mismo tiempo que nos pinta el cuadro de dónde estamos parados como juventud en esta sociedad global actual. Invita a actuar, sabiendo que nada ni nadie dura para siempre.

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